
Vicente Soriano Sierra se convirtió, el 24 de Julio pasado, en el vigésimo quinto presidente del Valencia Club de Fútbol.
Un mes antes, hacia finales de Junio, en una conversación que tuve con Toni Hernández, comenté que Soriano, a mi juicio, era lo peor que le podía pasar al VCF.
Ese comentario no tenía mayor importancia en ese momento, ya que nadie se podía imaginar, dadas las malas relaciones entre Soler (padre e hijo) y Soriano, lo que un mes mas tarde iba a suceder.
Ese pensamiento lo he mantenido en todo momento y lo he vuelto a expresar en los foros de opinión que frecuento, pero siempre deseando que el tiempo me quitara la razón.
Soler tuvo, durante su mandato, muchos errores, casi todos ellos en el área deportiva. El peor de todos, a mi modo de ver, el de mantener a Quique y tirar a Carboni, para, mas tarde, tener que tirar también a Quique. ¡¡¡ Ay, si se hubiera quedado Carboni !!!
También tuvo algún que otro fichaje fallido, aunque el que mas se le echó en cara, el de Manuel Fernandes, al final no ha resultado tan malo. Pero igualmente podríamos hablar de Villa, de Mata, de Alexis...
Lo de Koeman es otra historia. Antes que él hubieron cuatro nombres que, por unos u otros motivos no pudieron venir, cuando aún estaba Quique, pero luego los acontecimientos se precipitaron, se tiró a Quique con nocturnidad, y hubo que encontrarle repuesto deprisa y corriendo, y ya se sabe que la prisa no es buena consejera.
De todas formas, y aunque tengo mi propia opinión sobre Koeman, no la voy a revelar, y me voy a limitar a copiar unas recientes palabras de Morientes, cuando le preguntó un periodista: "Koeman no es tan malo, vivíamos en un pesimismo que ni con Koeman ni con otro entrenador se hubiera levantado. En el vestuario todo era negativo".
A Soler lo mataron los medios de comunicación. Aunque lo intentó, no se puede trabajar teniendo la espada de Damocles continuamente sobre la cabeza. Mi opinión es que Soler firmó su sentencia cuando dijo aquello de: "Cuando lleguen las próximas elecciones yo le diré a la afición del VCF quien quiere y quien no quiere al Valencia".
En fin, todo esto es, de momento, agua pasada, y después del esperpéntico episodio de Villalonga, en el que no vamos a pararnos, salvo para decir que el tiempo pone a cada uno en su sitio, aunque se trate de un encantador de serpientes capaz de embaucar a miles de personas, llegó Soriano.
De repente, cuando parecía que Villalonga se había hecho con los mandos de la nave valencianista, todo salta por los aires y Soler anuncia a bombo y platillo que Vicente Soriano es el nuevo presidente del Valencia.
Una explicación lógica sería que Villalonga solo abogaba, como única solución a la penuria económica del VCF, por una ampliación de capital, y eso ponía en peligro la parcela de poder que, cada uno en su porcentaje, tenían Soler y Soriano. Encima, en el caso de Soler, también peligraba el importe de sus acciones compradas a un precio muy superior al real. Se dieron cuenta de que, con unos cuantos millones, alguien podía hacerse con el control del VCF.
Todo esto propició que Soriano, que unas semanas antes había sido gravemente insultado por Bautista Soler, pasara a ser el máximo mandatario del VCF.
Ahora viene el tema Soriano. Yo sostengo que Soriano es rico. Pero rico como lo entendemos los ciudadanos de a pié. Aunque esa riqueza no le llega a la suela de los zapatos a la familia Soler.
Soriano no tiene dinero ni para comprar una cuarta parte de las acciones que posee Juan Soler, y una buena prueba de ello es que, la primera vez que vino con Villalonga, la intención era que este comprara las acciones y lo pusiera a el de presidente. Entonces, me diréis ¿cómo se ha metido en ese jaleo? Pues yo creo que Soriano deseaba tanto ser presidente del Valencia que no se paró nunca a pensar en si realmente era capaz de llevarlo todo adelante.
La situación económica es, a día de hoy, mas acuciante que hace cuatro meses. El campo viejo de Mestalla dice que está vendido, pero ya todos lo dudamos. Lo único bueno es que las obras del nuevo campo no se han paralizado en ningún momento.
Las entidades bancarias no ponen mas dinero. Claro, una cosa era que avalara el propio Soler con su patrimonio, y otra Soriano, que no expone ni un euro. Los catorce millones de euros que le tenían que devolver a Soler, por la señal de la parcela que compró, ya han vencido, pero, tranquilos, Soler ha dado un mes mas de plazo, y si hace falta, lo prorrogará mas. Los mas de doscientos millones de euros que el VCF adeuda a Bancaja, avalados por Soler, se han prorrogado, y Soler los sigue avalando. Y de repente sale Pimentó diciendo que Soriano va a dimitir al 99% porque Bancaja no le da mas dinero. Hace falta tener la cara dura.
Alguien dirá: Pero si Soriano ya le ha comprado las acciones a Soler. Técnicamente si, y ya me gustaría ver el contrato, pero, al parecer, el pago se ha escalonado hasta el 31 de Diciembre de 2009, lo cual quiere decir que, si no se cumplen los plazos que se hayan pactado, la venta no será firme, e incluso podría haber alguna penalización, y, por supuesto, Soler volvería a ser el dueño.
Pienso que Soriano creía que podía vender las torres de Mestalla, y con ello reflotar momentáneamente al Valencia. Y entonces buscar gente que le ayudara a pagar las acciones, eso si, manteniéndole a él como presidente.
Desgraciadamente, la actual coyuntura económica, con esta crisis medio real, medio artificial, no le está ayudando.
A pesar de todo, deseo con todo mi corazón que tenga suerte, ya que esa sera la misma suerte de mi Valencia club de fútbol, pero la cosa pinta mal.
Rey Midas solo hubo uno, y encima fue mentira.
Un mes antes, hacia finales de Junio, en una conversación que tuve con Toni Hernández, comenté que Soriano, a mi juicio, era lo peor que le podía pasar al VCF.
Ese comentario no tenía mayor importancia en ese momento, ya que nadie se podía imaginar, dadas las malas relaciones entre Soler (padre e hijo) y Soriano, lo que un mes mas tarde iba a suceder.
Ese pensamiento lo he mantenido en todo momento y lo he vuelto a expresar en los foros de opinión que frecuento, pero siempre deseando que el tiempo me quitara la razón.
Soler tuvo, durante su mandato, muchos errores, casi todos ellos en el área deportiva. El peor de todos, a mi modo de ver, el de mantener a Quique y tirar a Carboni, para, mas tarde, tener que tirar también a Quique. ¡¡¡ Ay, si se hubiera quedado Carboni !!!
También tuvo algún que otro fichaje fallido, aunque el que mas se le echó en cara, el de Manuel Fernandes, al final no ha resultado tan malo. Pero igualmente podríamos hablar de Villa, de Mata, de Alexis...
Lo de Koeman es otra historia. Antes que él hubieron cuatro nombres que, por unos u otros motivos no pudieron venir, cuando aún estaba Quique, pero luego los acontecimientos se precipitaron, se tiró a Quique con nocturnidad, y hubo que encontrarle repuesto deprisa y corriendo, y ya se sabe que la prisa no es buena consejera.
De todas formas, y aunque tengo mi propia opinión sobre Koeman, no la voy a revelar, y me voy a limitar a copiar unas recientes palabras de Morientes, cuando le preguntó un periodista: "Koeman no es tan malo, vivíamos en un pesimismo que ni con Koeman ni con otro entrenador se hubiera levantado. En el vestuario todo era negativo".
A Soler lo mataron los medios de comunicación. Aunque lo intentó, no se puede trabajar teniendo la espada de Damocles continuamente sobre la cabeza. Mi opinión es que Soler firmó su sentencia cuando dijo aquello de: "Cuando lleguen las próximas elecciones yo le diré a la afición del VCF quien quiere y quien no quiere al Valencia".
En fin, todo esto es, de momento, agua pasada, y después del esperpéntico episodio de Villalonga, en el que no vamos a pararnos, salvo para decir que el tiempo pone a cada uno en su sitio, aunque se trate de un encantador de serpientes capaz de embaucar a miles de personas, llegó Soriano.
De repente, cuando parecía que Villalonga se había hecho con los mandos de la nave valencianista, todo salta por los aires y Soler anuncia a bombo y platillo que Vicente Soriano es el nuevo presidente del Valencia.
Una explicación lógica sería que Villalonga solo abogaba, como única solución a la penuria económica del VCF, por una ampliación de capital, y eso ponía en peligro la parcela de poder que, cada uno en su porcentaje, tenían Soler y Soriano. Encima, en el caso de Soler, también peligraba el importe de sus acciones compradas a un precio muy superior al real. Se dieron cuenta de que, con unos cuantos millones, alguien podía hacerse con el control del VCF.
Todo esto propició que Soriano, que unas semanas antes había sido gravemente insultado por Bautista Soler, pasara a ser el máximo mandatario del VCF.
Ahora viene el tema Soriano. Yo sostengo que Soriano es rico. Pero rico como lo entendemos los ciudadanos de a pié. Aunque esa riqueza no le llega a la suela de los zapatos a la familia Soler.
Soriano no tiene dinero ni para comprar una cuarta parte de las acciones que posee Juan Soler, y una buena prueba de ello es que, la primera vez que vino con Villalonga, la intención era que este comprara las acciones y lo pusiera a el de presidente. Entonces, me diréis ¿cómo se ha metido en ese jaleo? Pues yo creo que Soriano deseaba tanto ser presidente del Valencia que no se paró nunca a pensar en si realmente era capaz de llevarlo todo adelante.
La situación económica es, a día de hoy, mas acuciante que hace cuatro meses. El campo viejo de Mestalla dice que está vendido, pero ya todos lo dudamos. Lo único bueno es que las obras del nuevo campo no se han paralizado en ningún momento.
Las entidades bancarias no ponen mas dinero. Claro, una cosa era que avalara el propio Soler con su patrimonio, y otra Soriano, que no expone ni un euro. Los catorce millones de euros que le tenían que devolver a Soler, por la señal de la parcela que compró, ya han vencido, pero, tranquilos, Soler ha dado un mes mas de plazo, y si hace falta, lo prorrogará mas. Los mas de doscientos millones de euros que el VCF adeuda a Bancaja, avalados por Soler, se han prorrogado, y Soler los sigue avalando. Y de repente sale Pimentó diciendo que Soriano va a dimitir al 99% porque Bancaja no le da mas dinero. Hace falta tener la cara dura.
Alguien dirá: Pero si Soriano ya le ha comprado las acciones a Soler. Técnicamente si, y ya me gustaría ver el contrato, pero, al parecer, el pago se ha escalonado hasta el 31 de Diciembre de 2009, lo cual quiere decir que, si no se cumplen los plazos que se hayan pactado, la venta no será firme, e incluso podría haber alguna penalización, y, por supuesto, Soler volvería a ser el dueño.
Pienso que Soriano creía que podía vender las torres de Mestalla, y con ello reflotar momentáneamente al Valencia. Y entonces buscar gente que le ayudara a pagar las acciones, eso si, manteniéndole a él como presidente.
Desgraciadamente, la actual coyuntura económica, con esta crisis medio real, medio artificial, no le está ayudando.
A pesar de todo, deseo con todo mi corazón que tenga suerte, ya que esa sera la misma suerte de mi Valencia club de fútbol, pero la cosa pinta mal.
Rey Midas solo hubo uno, y encima fue mentira.

